Dos situaciones distintas con decisiones distintas
La intolerancia a la lactosa es una dificultad para digerir lactosa, mientras que la alergia a la proteína de la leche implica una respuesta inmunitaria a proteínas lácteas. Esta diferencia es fundamental al valorar Immunocal.
Quien es alérgico a proteínas de la leche debe evitar productos lácteos. En intolerancia, la tolerancia depende de cantidades y sensibilidad individual. Por prudencia, conviene apoyarse en criterio profesional cuando hay dudas.
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